Partimos de la descripción de Titán: centro diseñado conforme a Tier III, mantenible concurrentemente y con una disponibilidad anunciada del 99,98 %. Atribuimos esa cifra a Titán y no la presentamos como un SLA propio.
Revisamos también servidores, aplicaciones, datos y enlaces contratados, porque la continuidad de tu servicio no depende solo del edificio.
Revisamos mantenimiento y rutas alternativas
Analizamos qué entradas de telecomunicaciones, redes y recursos utilizará tu configuración y cómo se comprobará una alternativa ante un fallo.
Llevamos cada dato al compromiso contratado
En un acuerdo de servicio definimos qué se mide, durante qué periodo, con qué exclusiones, quién presta el servicio y cómo se gestionan incidencias.
No deducimos una garantía de aplicación ni un tiempo de recuperación a partir de la disponibilidad anunciada del centro.

Definimos la continuidad que necesitas
Identificamos procesos críticos, dependencias y paradas asumibles antes de elegir infraestructura. Preparamos criterios de prueba para accesos, red, servidores y aplicaciones con responsables claros.
Distinguir instalación y servicio completo
La disponibilidad de una aplicación depende de más elementos que el edificio donde se aloja: equipos, comunicaciones, software, datos y operación. Por eso una característica del centro no se convierte automáticamente en una garantía del servicio final. La evaluación debe identificar qué componentes están incluidos y qué dependencias quedan bajo responsabilidad del cliente o de terceros.
Un compromiso contractual requiere una definición de qué se mide, cómo se calcula y qué condiciones se aplican. No publicamos un porcentaje de disponibilidad propio ni un SLA deducido del material de Titán. Incluimos esos términos en la propuesta cuando forman parte de la contratación.
Mantenimiento, incidentes y recuperación
Conviene preguntar cómo se planifican intervenciones, cómo se comunican incidencias y qué información recibirá el cliente. También qué medidas permiten continuar o recuperar una función. Disponibilidad y recuperación no son conceptos intercambiables: una copia puede ayudar a restaurar datos sin mantener una aplicación activa durante una avería.
Como socios de Titán, partimos de tus requisitos de negocio para concretar la información necesaria. Comparamos condiciones verificables y separamos diseño del centro, recursos contratados y operación de la solución. Confirmamos los compromisos en una oferta identificada, sin prometer continuidad absoluta.
Seguir una petición desde el usuario hasta sus datos
Para valorar continuidad conviene dibujar el recorrido completo: conexión del usuario, resolución del nombre, comunicaciones, equipos, aplicación y almacenamiento. Un centro puede ofrecer caminos alternativos en parte de ese recorrido y seguir existiendo una dependencia única en otro punto. Si la aplicación depende de un único servidor sin recuperación preparada, las características del edificio no eliminan esa dependencia.
Te ayudamos a identificar qué operación dejaría de poder realizar tu empresa y qué alternativas tendría mientras se recupera. No es lo mismo consultar un documento que registrar expediciones o atender pedidos. Con esta descripción preparamos preguntas concretas para los responsables de aplicación, comunicaciones y alojamiento. Planteamos el contexto como socios de Titán, sin atribuirnos la operación de todas esas capas.
Solicitar evidencias que correspondan al compromiso
Un compromiso de disponibilidad debe indicar qué componente cubre, cómo se mide, desde qué punto y durante qué periodo. También debe explicar el tratamiento del mantenimiento y de las incidencias ajenas al proveedor. Sin esas definiciones, dos porcentajes pueden describir prestaciones diferentes y no son comparables únicamente por su valor.
Para una validación planificada interesa acordar qué se observará al retirar de forma controlada una dependencia y cómo se volverá al estado normal. Una prueba sobre un equipo no acredita el comportamiento de toda la instalación. Tampoco debe provocarse una interrupción para verificar continuidad sin autorización, personal responsable y procedimiento de recuperación. El resultado útil distingue lo ensayado de lo que sigue dependiendo de documentación o de pruebas posteriores.
