Cada integración que hace crecer tu negocio — la app móvil, el portal de clientes, la conexión con el ERP o con un tercero — funciona sobre una API. Y cada endpoint de esa API es una puerta directa a tus datos que no aparece en la web y que rara vez se revisa con la misma exigencia que la parte visible.
En Élite Solutions auditamos y protegemos APIs REST y GraphQL con un objetivo concreto: encontrar lo que un atacante encontraría, explicártelo en un informe que puedas priorizar y dejar la protección funcionando. Siempre con autorización expresa y alcance pactado por contrato — la seguridad seria no se hace de otra forma.
Qué incluye una auditoría de seguridad de API
Trabajamos con el OWASP API Security Top 10 como referencia — el estándar que recoge las categorías de fallo más explotadas en APIs reales — y lo adaptamos a tu caso: no es lo mismo una API pública con miles de consumidores que una interna entre dos sistemas.
- Autenticación y autorización
- Revisamos quién puede llamar a cada endpoint y qué puede ver una vez dentro. Los fallos de autorización a nivel de objeto — obtener datos de otro cliente cambiando un ID — encabezan el OWASP API Top 10 por algo: son los más comunes y los más graves.
- Exposición de datos
- Muchas APIs devuelven más campos de los que la aplicación muestra. Analizamos qué viaja realmente en cada respuesta y recortamos lo que no debería salir: datos personales, internos o de otros clientes.
- Rate limiting y control de abuso
- Sin límites de peticiones, una API se puede vaciar registro a registro o tumbar con tráfico. Definimos e implantamos límites por consumidor, por endpoint y por operación sensible.
- Claves, tokens y secretos
- Auditamos cómo se generan, almacenan, rotan y revocan las API keys y los tokens. Una clave filtrada en un repositorio o en el código de una app móvil es una llave maestra hasta que alguien la revoca.
- Casos específicos de GraphQL
- Introspección expuesta, consultas anidadas sin límite de profundidad, autorización por campo: GraphQL tiene su propia lista de errores típicos y la revisamos punto por punto.
- Monitorización de abuso
- Dejamos configuradas alertas sobre patrones anómalos — picos de errores de autorización, scraping, uso fuera de horario — para que un abuso se detecte en horas, no en la factura del mes siguiente.
La parte invisible de tu negocio es la más atacada
Una web se ve, se prueba y se critica. Una API no: funciona en silencio y solo llama la atención cuando falla. Por eso concentra cada vez más ataques — el atacante no necesita engañar a nadie, le basta leer el tráfico de tu app y probar endpoints con otro ID.
El riesgo típico no es una técnica sofisticada, sino un descuido acumulado: un endpoint de pruebas que quedó publicado, una autorización que se comprueba en la app pero no en el servidor, una clave con más permisos de los necesarios. Nada de eso lo detecta un antivirus, y todo aparece con una revisión metódica.
Cómo trabajamos una auditoría de seguridad de API
El proceso está diseñado para molestar lo mínimo a tu equipo y terminar en correcciones aplicadas, no en un PDF que se archiva.
- 01 · Alcance y autorización
- Definimos contigo qué APIs, entornos y técnicas entran en la revisión, y lo firmamos por contrato. Sin autorización expresa no se lanza ni una petición.
- 02 · Análisis y pruebas
- Revisamos documentación, tráfico y comportamiento de cada endpoint, combinando herramientas con pruebas manuales — donde aparecen los fallos de autorización que las herramientas no ven.
- 03 · Informe y priorización
- Cada hallazgo con su impacto real en el negocio, cómo reproducirlo y cómo corregirlo, ordenado por prioridad. Un informe que dirección entiende y tu equipo técnico puede ejecutar.
- 04 · Corrección y verificación
- Te acompañamos en la corrección — o la implementamos nosotros — y volvemos a probar cada hallazgo para confirmar que está cerrado.
Seguridad de API desde el diseño, no como parche
Somos también una empresa de desarrollo de software, y eso cambia el resultado: no solo señalamos el fallo, sabemos escribir la corrección. Cuando nuestra división de consultoría tecnológica construye una API, la autenticación, la autorización y los límites de uso entran desde el diseño — el mismo criterio con el que auditamos la tuya.
Y si tu API necesita una infraestructura vigilada, nuestro centro de datos CPD Titán en Murcia permite alojarla con monitorización continua, de forma que las alertas de abuso que dejamos configuradas las mire alguien todos los días.
Seguridad de API en Murcia y en toda España
Trabajamos desde nuestra sede en Murcia, con proyectos habituales en Alicante, Almería, Albacete y la Comunidad de Madrid. Cuando la distancia lo permite, la reunión de alcance es presencial: qué se prueba y qué no se decide mejor cara a cara.
El resto del trabajo — análisis, pruebas, informe y verificación — se hace en remoto sobre los entornos pactados, así que damos servicio a empresas de toda España con la misma metodología y el mismo equipo técnico.